|
De la iglesia de San Quirze de Pedret hay poca documentación, consta situada dentro del condado de Berga y bajo la jurisdicción del obispado de Urgell. El lugar se menciona por primera vez el año 983 como uno de los dominios del monasterio de Sant Llorenç prop Bagà. El 20 de marzo de 1168 el obispo de La Seu d'Urgell, Arnau de Preixens, consagraba el oratorio de Sant Miquel i Sant Víctor de Pedret. Sin embargo no consta que este oratorio fuera independiente de Sant Quirze ni que se tratase de un oratorio del mismo templo. La primera fecha concreta es muy tardía: el año 1248 en que el capellán y rector de la mencionada iglesia la dejaba al monasterio de Sant Pere de la Portella. A pesar de la falta de información se considera que en el edificio actual hay dos partes prerrománicas del siglo X y anteriores, y otra plenamente románica del siglo XII.
Es un edificio de tres naves (ver planta), de las que solo se conservan íntegramente la central y la nave lateral norte y fragmentariamente la parte de levante de la nave sur. La nave central tiene una cubierta de andamiajes simples hechos a imitación de los originarios. La cabecera situada al sudeste, esta formada de tres ábsides, el central trapezoidal y los dos laterales de planta de herradura, el paso de los ábsides a las naves también se hace con arcos de herradura adovelados. Una bóveda de cañón ultrapasada cubre el ábside central, y los dos absidiolos tienen una bóveda esférica un poco allanada. Las naves se comunican mediante dos aperturas con arcos de herradura. La nave norte, debido a la desigualdad del terreno, queda más alta que la central, y se accede mediante escalones. En el interior también se conserva una pila bautismal románica tardía, decorada con relieves muy esquemáticos que antiguamente se conservaba en el exterior del templo.
La puerta de acceso se encuentra en el muro sur y está formada por dos arcos de medio punto adovelados dispuestos en degradación y coronados por una arquivolta a modo de cornisa. El arco exterior apoya sobre dos columnas con capiteles esculpidos, ahora muy malogrados por la erosión.
En el interior de la nave hay restos de pinturas murales y también reproducciones de otras que ahora se conservan en el Museo Diocesano y Comarcal de Solsona, prerrománicas del siglo X que se encontraron bajo los frescos románicos, y en el MNAC de Barcelona. Uno de los fragmentos de las pinturas del siglo X muestra un orante vestido con túnica y con los brazos abiertos, inscrito dentro un círculo coronado por un pájaro. El segundo representa una cruz griega con un gran círculo, en el centro hay un jinete armado acompañado por un hombre, un perro y un pájaro; flanquean la cruz una figura que lleva una amplia vestimenta y otro personaje desnudo que sostiene un bastón.
El Museo Diocesano y Comarcal de Solsona también conserva fragmentos de frescos románicos que decoraban los muros y la bóveda del ábside central. Representan escenas del martirio de san Quirico y santa Julita, los ancianos y los jinetes del Apocalipsis, el sacrificio de Isaac, y Caín y Abel presentando las ofrendas a Dios. En el Museu Nacional d'Art de Catalunya de Barcelona hay las pinturas románicas que decoraban los dos absidiolos. EL absidiolo sur está presidido por la Virgen sentada en su trono dentro de la mandorla, y la representación de la parábola de las vírgenes prudentes y las de poca cordura. Las del absidiolo norte muestran unos apóstoles, en la parte superior, y unos cortinajes, en la parte inferior. Este conjunto de pinturas murales románicas se ha fechado a finales del siglo XI y ha sido atribuido al círculo pictórico del renombrado Maestro de Pedret.
|