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El ábside central, de planta semicircular, se abre a la nave a través de un estrecho arco triunfal. Lo cubre una bóveda que arranca de una imposta biselada ornamentada con motivos vegetales, animales, geométricos y caras.
En el tramo de nave inmediato al ábside se sitúan los brazos del transepto, cubiertos con bóveda de cañón. En cada brazo se abre una absidiola.
Hay que fijarse también en los capiteles de las columnas de la nave, decorados con hojas de acanto, figuras humanas en acción y animales enfrentados.
En el muro interior de la fachada principal, hay dos escaleras de caracol que suben a la galería, -un ejemplo excepcional dentro del arquitectura catalana y que solo se encuentra en la Seu d'Urgell-. La galería, a nivel del rosetón, se abre a la nave a través de cuatro arcos soportados por cinco columnas que arrancan del pavimento. Los capiteles están decorados con diferentes representaciones de animales, figuras humanas y vegetales.
En el interior de la nave se encuentra una reproducción de la Virgen de Covet. El original está en el Museo de Arte de Cataluña (MNAC).
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